Afrodisíacos

Afrodisíacos

Se denominan afrodisíacos a ciertas drogas o sustancias, generalmente comestibles, que se supone aumentan el deseo o la potencia sexual.

Los afrodisíacos no son un invento de los hippies en los años sesenta, ni de nuestra clase mendiga o poderosa. Hace miles de años en el antiguo Egipto, Grecia, Roma, Persia, India, etc., los hombres acudían ya a estas sustancias con la esperanza de que les permitirían mantener o aumentar su virilidad por muy debilitado que estuviera. Las cortesanas de todas las culturas y épocas han utilizado también estas sustancias para conquistar a clientes, sean gente de poder, de fama o de dinero, o cotidianos degustadores del sexo barato.

Se atribuyen efectos afrodisíacos a múltiples sustancias: sean alimentos (trufas francesas, ostras, espárragos, caviar, chocolates, apio, ajos, habas, chili, etc.) substancias extraídas de animales (la cantárida, polvo que proviene de un escarabajo seco más conocido como mosca española), el cuerno del rinoceronte, el pene del león en polvo, los huesos de rana, los testículos del toro, etc., o los modernos aceites erotizantes y los “green M&Ms”.

A pesar del legendario uso de los afrodisíacos desde hace miles de años, lo cierto es que no se ha descubierto la sustancia ideal que active la química cerebral con el fin de mejorar el impulso sexual. Las sustancias más cercanas a tal finalidad son drogas que pueden crear hábito en la persona o con diversos y serios efectos secundarios. Los mitos sobre los afrodisíacos Mitos Sexuales suelen generar en el consumidor expectativas que actúan a modo de sugestión.

Los andrógenos (hormonas sexuales masculinas que se producen en los testículos y en las glándulas suprarrenales) no parece que tengan efectos de interés en la potencia o en el deseo sexual, cuando los ingieren hombres con un nivel normal de testosterona. Más seguros son los efectos secundarios de estas hormonas: en la mujer, la presencia de bigote y acné; en el hombre propicia cáncer de próstata, así como trastornos cerebrales y vasculares, por lo que no se recomienda su utilización.

Algunas sustancias, como la marihuana y el alcohol, infunden en el que las toma sensaciones de bienestar, de relajación física y mental. No está claro su efecto sobre la libido, pero sí tienen un efecto desinhibidor que libera de las ataduras morales así como de los prejuicios sociales; todo ello hace que el sujeto se encuentre más receptivo a los estímulos sexuales y pueda reaccionar mejor sexualmente. Alguna mujer, con fuertes convicciones religiosas o presa de una educación puritana, ha experimentado su primer orgasmo después de haber tomado unas copas.

El alcohol actúa como un tranquilizante y el sujeto vive momentos de placer ante las expectativas del efecto afrodisíaco; aunque tales momentos placenteros no se den y el alcohol tenga a menudo el efecto contrario al deseado en cuanto a la respuesta sexual, al no recordar el sujeto por la mañana lo que sucedió la noche anterior, y al haber vivido la situación menos ansiosa, lo que permanece en su memoria son sensaciones o momentos positivos, aunque la relación terminara en fracaso total. También es sabido que el alcohol tiene otras consecuencias en el hombre: menor frecuencia de orgasmos y dificultad en la erección, y en la mujer: menor lubricación vaginal, así como menor frecuencia y calidad de los orgasmos.

La mayoría de los consumidores de marihuana afirman que esta droga intensifica sus experiencias sexuales, haciendo que el sexo sea menos apresurado y dure más tiempo y estableciendo una afinidad más estrecha entre la pareja. Los consumidores de marihuana pueden sentirse en una relación sexual más relajados y sin prisas que cuando no fuman marihuana; pero está demostrado que el sujeto drogado juzga siempre mal el paso del tiempo, por lo que no está muy capacitado para determinar la duración de sus relaciones sexuales.

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>